Contar los puntos del UNO es la parte que todo el mundo hace mal, porque hay que acordarse de cuánto vale cada carta especial. El anotador de Cartas.gg ya lo sabe: tocás al jugador que se quedó sin cartas y después vas tocando, una por una, las cartas que les quedaron a los demás. Los números valen su número, el +2, el salto y el cambio de sentido valen 20, y el comodín y el +4 valen 50 cada uno.
El puntaje se le suma al que ganó la ronda, como marca el reglamento. Se juega a 200, 300, 500 o 700 puntos —la partida oficial es a 500— y entran hasta diez jugadores. Cada carta lleva la cuenta de cuántas van, así que si te pasaste tocás ese número y sacás una; también hay deshacer para la ronda entera. La partida se guarda en el dispositivo y funciona sin conexión.
El que se queda sin cartas gana la ronda y suma lo que les quedó en la mano a todos los demás. Las cartas de número valen su número, el +2, el salto y el cambio de sentido valen 20 cada una, y el comodín y el +4 valen 50. Gana la partida el primero que llega al total acordado.
El +4 vale 50 puntos, igual que el comodín de cambio de color. Son las dos cartas más caras del mazo: quedarte con un +4 en la mano cuando alguien canta uno es lo que suele definir la partida.
La partida oficial es a 500 puntos. El anotador también deja jugar a 200, a 300 o a 700 según el tiempo que tengan, y el total se cambia con la partida empezada.